Los canales de la abundancia


Todos nacimos con un don, una cualidad, unas habilidades que son únicas. Nunca hubo ni habrá nadie como tu.


1. Despierta tu vocación

Si eres un pintor, en la historia han existido millones de pintores y habrá millones por siempre, pero nadie ha pintado, ni pinta ni pintará como tú.

Quiero decir que todos, sin excepción, nacemos con una o más habilidades con que nos proveyó la naturaleza. Esas habilidades hacen a la variada riqueza y a la belleza de la vida.

Esas habilidades si las disfrutas y desarrollas entonces estás haciendo uso de tu vocación.

Vocación no es otra cosa que hacer uso de las herramientas que la vida te ha dado para que vivas en abundancia.

La vocación es una llama interna, personal, que sale de tus entrañas y pide manifestarse.

Si la manifiestas estarás haciendo uso de un canal de abundancia hacia tu vida para vivir a tu manera y de lo que te gusta.


2. Vive a tu manera

La educación familiar y social nos ha heredado una serie de "deberías" y "no deberías", de "correctos" e "incorrectos", algunos son muy rígidos otros más flexibles, algunos más directos y otros más sutiles, pero todos te condicionan a que no vivas tu vida 100% a tu manera.

El peor pecado de cualquier ser humano es no vivir esta hermosa y corta vida como la siente.

Si cada persona vive su vida como la siente no existirían tantas desgracias humanas.

Si no vives tu vida a tu manera, tarde o temprano, empezarás a sentirte insatisfecho e infeliz y estos dos elementos son los generadores de todos los males de la humanidad.

Una persona feliz nunca puede hacer daño, solo puede hacerlo quien lleva dentro de si el resentimiento, producto de no sentirse satisfecho y feliz.


La felicidad está dentro de ti

Si buscas la felicidad fuera de ti, es decir en lo externo, en el mundo, podrás tener "momentos" de felicidad, pero todo en este mundo, incluidos tú y yo nacemos-vivimos y morimos; también sucede con cada circunstancia externa, con cada relación, con cada éxito, con cada fracaso.

Mucha gente se aferra a lo que le hace bien, pero cuando "eso" no está más sufren la decepción de sus propias expectativas que ellos mismos se han creado y proyectado, pero que nadie le pidió ni tampoco tiene que satisfacer.

Este tipo de felicidad en cierta manera es irreal, no natural, porque requiere de un motivo y la auténtica alegría, la auténtica felicidad no tiene motivo ni un porque, simplemente se es feliz, sin más, porque sí.

Esto es así porque es tu verdadera esencia, así como tu cuerpo es 75% de agua, tu ser es 100% felicidad.
Si no puedes sentirla es porque de alguna manera no vive una vida propia, de alguna manera vives una vida fabricada por otros y tu energía está bloqueada por los miedos y las inseguridades.


3. Satisface tus necesidades, observa tus deseos

Muchas veces las necesidades y los deseo se confunden, de hecho, mucha gente piensa que son lo mismo, pero no lo son.

Las necesidades son sencillas y pertenecen al ahora. Comer, dormir, descansar, higienizarse, una compañía afectiva, un techo donde vivir, son las necesidades básicas de toda persona y son las que siempre debes tener satisfechas.

Como puedes observas las necesidades básicas pertenecen al cuerpo y al ahora. Si tienes hambre no puedes decir "comeré mañana", si tiene sueño no puedes decir "dormiré la semana que viene". Estas cosas debes hacerlas ahora, sino tendrás menos energía y si las desatiendes demasiado puedes enfermarte e incluso morirte.

Como ves las necesidades son sencillas y un canal de abundancia es disfrutarlas conscientemente cada necesidad. Cuando comes, tomate tu tiempo, come con los 5 sentidos, disfruta del olor, la textura, el sabor, los colores, mastica despacio, traga despacio, ¡Haz de ese momento una celebración!

Y así con cada necesidad, siente el agua en tu cuerpo al ducharte, como el aire o el vapor tocan tu piel, como el agua acaricia tu cuerpo y si sientes la necesidad de expresarle hazlo, como cantar bajo la lluvia.

Si disfrutas las necesidades estas en contacto con el ahora.

Los deseos son otra cosa y muchas veces se confunden inútilmente con las necesidades. Los deseos responden a la ilusión creada por la mente y también para cubrir las exigencias sociales.

Por ejemplo si tienes un auto de 10 años y deseas un 0 km, está bien desearlo, pero si conviertes este deseo en una necesidad, es decir "consideras" que necesitas un auto nuevo, cuando el que tienes cumple la misma función práctica, te estas creando un problema.

Quizás lo haces para satisfacer las "exigencias" de status social y si te interesa pertenecer a ese círculo social estará bien, pero recuerda que si para ello vas a descuidar tus necesidades, empezarás a convertirte en una ruina humana, quizás respetable, pero ruina al fin.

Por ello tienes que diferenciar claramente tus necesidades de tus deseos

Las necesidades son hermosas y son un verdadero deleite.

Los deseos también son importantes, porque son el motor de la vida, satisfacerlos también es necesario en la vida, pero recuerda que la naturaleza del deseo es no tener sin límites, si te dejas arrastrar por ellos te crearán angustia y ansiedad.

Los deseos son como un pozo sin fondo, no importa cuánto eches dentro, nunca se colmará.

Lo importante a considerar de los deseos es si son realistas, ¿Son mis deseos realizables?, ¿qué deseos son realizables y cuáles no?. Empieza por los deseos que puedes satisfacer en lo inmediato y a corto plazo, esto te dará una energía para aspiraciones mayores.

Es importante diferenciar deseos de necesidades y satisfacer siempre las primeras y mantener a raya los segundos.


4. Responsable de tu libertad

El valor más grande de toda persona es la libertad. Libre puedes hacer de todo, incluido amar.

Sin libertad nunca podrás colmar tus aspiraciones plenamente.

Pero la verdadera libertad debe ir acompañada de tu propia responsabilidad.

Libertad y responsabilidad es lo mismo. No me refiero a la responsabilidad en el sentido de obligación, como pagar impuestos llegar a horario al trabajo, etc.

Por responsabilidad quiero decir que tú mismo respondes por tus propios actos, por lo que dices, piensas y haces. Te haces cargo de la situación.

Mucha gente limita su propia libertad, haciendo responsable a otros de sus actos. Son muy pocos los que asumen la responsabilidad de sus acciones.

Tú eres totalmente libre para hacer, pensar y decir lo que quieras, pero recuerda que si no te haces responsable de lo que manifiestas, nunca serás totalmente libre.

Cuando uno asume la responsabilidad de su propia vida empieza a vivir en armonía con los demás y con la vida misma.

Te conviertes en una persona íntegra,, sólida, con aplomo, con los pies firmes en la tierra. Te conviertes en una persona auténtica.

Uno empieza a sentirse en su propio centro, entiende de que los "deberías", los "correctos" y "incorrectos", no le pertenecen, son moldes creados por otros para satisfacer las expectativas ajenas, no las propias.





REFLECCIONES:



¿Cuál es tu don? ¿Tienes más de uno, cuáles?

¿Que realmente te gusta, te apasiona, te desvela, te da energía? ¿Pensante vivir de ello, hace de ello un estilo de vida?

Lo que consideras que “necesitas”, ¿lo necesitas?

¿Cómo usas tu energía? ¿Estas estresado, angustiado?



TAREA:


Tomate un tiempo de reflexión y plantéate los 4 puntos de Los canales de la abundancia ycon total sinceridad a ti mismo pregúntate si estas en armonía con estos.


















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